Lobatismo –Rama Amarilla
Los lobatos y lobatas son recibidos en mandadas dirigidas por jefes de manada o lobateros(as). La vida de esta unidad se desarrolla en el ambiente de la «selva» (según el Libro de las Tierras Vírgenes de Rudyard Kipling), técnicas y juegos, todo ello se desenvuelve como parte de la familia feliz en la que Akela, el jefe de la manada, es el eje:
- La selva y su ambiente, crean el reino imaginario para el niño que se convierte en el andamiaje para las actividades de perspicacia, ingenio o fuerza que le permitirán crecer y desarrollarse plenamente.
- La técnica da el gusto, el sentido y el hábito del esfuerzo.
- El juego es la principal interés del niño, se le enseña a jugar bien y por lo tanto, a vivir bien.
Este universo permite ofrecer un método de educación scout adaptado a los niños de 8 a 12 años para ayudarles en la formación de su carácter.
En esta familia feliz, definida por Vera Barclay (1893-1989), fundadora del lobatismo con Baden Powell, todos tienen su lugar, reclaman sus derechos y aceptan los deberes, la disciplina, la ley y las reglas que necesitan como hitos seguros para su crecimiento. Todos ocupan su lugar en el Cosejo de la Roca, el verdadero órgano de gobierno de la manada.
El vínculo de fraternidad está subrayado por el código de la selva: «Tú y yo somos de la misma sangre«. La familia feliz es una célula de felicidad, alegría y respeto mutuo entre todos. Hay un clima de fe según el modelo de la Sagrada Familia y de comunión fraterna que tiene su fuente en la Santísima Trinidad. San Francisco de Asís es el patrón de lobatos y lobatas.
