Secciones.
Este movimiento educativo, complementario de la familia, potencia un enfoque desarrollado para educar a la persona en su totalidad, incluyendo todas las dimensiones del ser humano y señalando un camino para que los jóvenes disfruten de una verdadera libertad personal, la capacidad de comprometerse por sus convicciones en su vida y de servir a sus semejantes.
Su objetivo es hacer crecer a los niños y adolescentes a través del juego, la aventura en la naturaleza y la responsabilidad dentro del grupo. El método se centra en la educación diferenciada de chicos y chicas, atendiendo a sus necesidades específicas según su edad y permite en los años difíciles de la adolescencia, un trato adecuado para muchachos y muchachas que vaya haciéndoles comprender el papel y potencialidad de su propio sexo. La UIGSE-FSE defiende que esta modalidad fortalece la personalización de la educación y rompe estereotipos de género, al permitir que cada grupo se desarrolle a su propio ritmo. Cada unidad y cada equipo enfrenta y resuelve todos los retos que el escultismo les plantea sin estigmas ni prejuicios.
El escultismo se vive en pequeños equipos, que forman la unidad, organizados en tres RAMAS, según los siguientes grupos de edad:
- de 8 a 12 años, lobatos y lobatas,
- de 12 a 16 años, scouts y guías,
- a partir de los 17 años, rovers y guías mayores.

